19/5/11

Dos de Apostrophes

Es un gusto ver las entrevistas del programa Apostrophes hechas por Bernard Pivot. En la Videoteca de humanidades están entre otras las dirigidas a Vladimir Nabokov y a la señora Marguerite Yourcenar. Nabokov, nunca dispuesto a improvisar palabra, aceptó la invitación para una transmisión en vivo en 1975. Puso una condición, la misma de siempre: que las preguntas que Pivot fuera a hacerle se le enviarán antes para él preparar sus respuestas por escrito. Pivot cuenta que, a pesar de dudarlo por un segundo, refutando a sus principios como periodista, dijo que sí. La entrevista hay que verla: un Nabokov-actor fingiendo descaradamente que responde con naturalidad a las preguntas del presentador -cuando todos alcanzaban a verle entre las manos esas tarjetas tan famosas en las que escribía-, es una imagen inolvidable. Pivot contó después algunas intimidades: antes de la entrevista Nabokov lo llamó y le reclamó que no podía leer durante más de una hora sin tomar un poco whisky para levantar el ánimo, las fuerzas. Pero no quisiera seguir el ejemplo francés, le dijo, y dejar la impresión de ser un escritor de esos que ceden al poder del alcohol. No hay problema, le respondió Pivot, serviremos el whisky en una tetera y yo durante el programa respetuosamente le preguntaré, ¿un poco más de té, señor Nabokov?


Nabokov, el 30 de mayo de 1975 en Apostrophes


Desde 1939 Marguerite Yourcenar vivió con quien sería su compañera durante cuarenta años, la señora Grace Frick, su traductora al inglés además. Cuando Pivot fue a entrevistar en 1979 a Yourcenar en su casa en el estado de Maine, Frick estaba muy enferma, y Pivot, que estudiaba bien a sus entrevistados y si era el caso leía o releía los libros del invitado –algo que se nota admirablemente en su trabajo- al final de la visita le comentó cuánto le llamaba la atención el hecho de que ninguno de sus libros hubiera aparecido en los Estados Unidos en la última década. La razón es muy simple, le contestó Yourcenar, como usted ha visto Grace ha estado muy enferma y no ha podido traducir más mis libros. Por eso no quiero apenarla, no quiero que mientras viva vea que un libro firmado por mí aparece con una traducción que no es la suya.

2 comentarios:

Carlos Angustia dijo...

Oiste, ¿y el link para ver las entrevistas?

Libélula libros dijo...

http://doclecticos.blogspot.com/search/label/Nabokov.%20Vladimir

y:

http://doclecticos.blogspot.com/search/label/Yourcenar.%20Marguerite