1/12/10

De memoria

Siempre en noviembre, por razones obvias, pasa: la vitrina y la mesa de la librería se llenan de novedades. Las apuestas de las editoriales por un fin de año exitoso. Llegan cosas buenas, libros que uno quiere; otros, muchos, que no. Llegó uno entre las cajas, seguro no el mejor, ni el más interesante, pero y así, El libro más bello del mundo y otras historias de Eric-Emmanuel Schmitt (Destino) fue uno de los que el doctor Calle se quedó hojeando. Un momento después me pidió que buscara Concierto barroco de Alejo Carpentier, luego que comenzara a leer.

"De plata los delgados cuchillos, los finos tenedores; de plata los platos donde un árbol de plata labrada en la concavidad de sus platas recogía el jugo de los asados; de plata los platos fruteros, de tres bandejas redondas, coronadas por una granada de plata; de plata los jarros de vino amartillados por los trabajadores de la plata..."

-Así está bien, gracias, ahora escuche -me dijo.

"De cuero, el interior del Rolls-Royce. De cuero, el chófer y sus guantes. De cuero, las valijas y los bolsos que abarrotan el maletero. De cuero, la sandalia trenzada que anuncia una esbelta pierna al filo de la portezuela. De cuero, el traje de chaqueta de color escarlata de Wanda Winnipeg".

Siempre, en noviembre, la mesa y la vitrina, ¿se llenan de novedades?